
La tiritera que nos entra cuando tenemos frío no es más que un mecanismo de defensa, que pone en marcha nuestro organismo, en el que se contraen y relajan, rápida y repetidamente, algunos de nuestros músculos.
Ello viene provocado por nuestro status de seres homeotermos, lo cual hace que la temperatura de nuestro cuerpo se pueda regular y mantener constante, independiente de la temperatura ambiental.
Con estos espasmos musculares se pretende generar calor y así evitar que nuestros órganos internos bajen de los 37º C; la temperatura óptima para funcionar perfectamente.
de 20minutos.es
No hay comentarios:
Publicar un comentario